Manuel Area Moreira

MANUEL AREA MOREIRABiografía:

Catedrático del Dpto. de Didáctica e Investigación Educativa en la Facultad de Educación de la Universidad de La Laguna (España) en la que imparte la materia de “Tecnología Educativa”.
Licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación por la Universidad de Santiago de Compostela (1982) y Doctor en Pedagogía (1987) por la Universidad de La Laguna. Director, en la misma, del grupo de investigación denominado Laboratorio de Educación y Nuevas Tecnologías (EDULLAB).
ExPresidente de la asociación científica denominada Red Universitaria de Tecnología Educativa (2006-12) que aglutina a investigadores y docentes españoles y latinoamericanos de este campo. Colabora en la docencia en distintas universidades del ámbito iberoamericano. Ha publicado más de un centenar de libros, informes y artículos sobre esta temática. Administra el blog “Ordenadores en el Aula”.

Desde Curalia, hemos preguntado al experto sobre tres temas de actualidad en la educación del s.XXI:

A partir de los casos de éxito en el uso de las TIC en la educación que conoce, ¿considera que hay elementos o característica comunes que nos ayuden a orientar la integración de la tecnología para la mejora del aprendizaje?

En los casos de éxito o buenas prácticas con TIC en el ámbito escolar diría que suelen repetirse cuatro condiciones o características. Una es la disponibilidad en el aula y del centro de suficiente tecnología. Con ello, me refiero a que el docente y los alumnos tengan disponibles aparatos digitales adecuados (por ejemplo, varios ordenadores y si puede ser, un proyector digital y PDI) así como conectividad a Internet con una calidad aceptable. No es necesario que se disponga de la “última” tecnología, pero, al menos, éstas deben funcionar razonablemente bien y sin “colgarse”.
En segundo lugar, suelen darse un conjunto de características personales del profesor como son sus creencias educativas, sus destrezas y actitudes ante las TIC. Es decir, el profesor/a tiene que considerar que las tecnologías tendrán un impacto beneficioso sobre el aprendizaje del alumnado, ser competente en el uso de los recursos TIC (tanto en el hardware como en el software), tiene que ser un usuario habitual de las mismas (sobre todo de los recursos de la Web 2.0), y tener una actitud innovadora y abierta a explorar y experimentar con las TIC.
En tercer lugar, está el planteamiento o modelo pedagógico con el que se trabaja educativamente las TIC. Este planteamiento debiera focalizar su atención en la actividad de aprendizaje del estudiante, de forma que éste se convierta más en creador o productor de los contenidos, y no en mero receptor de información. Es un planteamiento pedagógico derivado de los principios del movimiento de la Escuela Nueva y Moderna (la de Dewey, Freinet, Decroly, …) y de las aportaciones de la teória psicológica del socioconstructivismo (Piaget, Vigotsky, Brunner, …). Estos principios, a veces, no están explicitados, pero suelen estar en la base de dichos casos de éxito.
Y finalmente, una cuarta característica, es que exista en el centro educativo, un clima propicio que acepte y estimule la innovación pedagógica con TIC de forma que esas prácticas estén reconocidas y apoyadas por el resto de compañeros, del equipo directivo, y de las familias.

¿Qué tipo de currículum es más adecuado para el desarrollo de las competencias del s.XXI?

Evidentemente un curriculum organizado en torno a grandes ámbitos o competencias de aprendizaje, y no en torno a contenidos o materias separadas. Es decir, un modelo de curriculum integrado que apueste por el método de proyectos que tienen que desarrollar los estudiantes. Además del modelo de organización curricular es muy relevante la metodología didáctica que se desarrolle y el tipo de actividades de aprendizaje que se organizan en el aula. Las competencias se adquieren a través de experiencias que el alumnado vivencia y reconstruye. Por ello deben integrarse experiencias que activen el desarrollo de habilidades cognitivas de alto nivel (como la búsqueda de información, el análisis, la comprensión, la comparación, la aplicación de la misma) con otras de naturaleza actitudinal y emocional. También creo relevante indicar que deben trabajarse simultáneamente competencias relativas a saber trabajar colaborativamente, así como la expresión y comunicación de información a través de distintos lenguajes, formas y medios.

¿Cómo deberían ser formados los futuros profesores? ¿Y los profesores en activo? Indica casos de éxito que puedan servir de referencia para ambos.

Trabajo en la formación inicial de los futuros docentes en el contexto universitario español y actualmente considero que la formación en TIC que ofrecemos no es la adecuada. Durante muchos años en los planes de estudio de los maestros existía una materia denominada “Nuevas Tecnologías aplicadas a la Educación”. Sin embargo, en la última reforma de los grados de formación de maestros de Educación Infantil y de Educación Primaria, en muchas universidades españolas, ésta ha desaparecido en la formación de futuros docentes. Es evidentemente, un paso atrás. Tampoco en los Máster de la formación de los futuros docentes de Educación Secundaria se contempla alguna materia específica con esta formación. Lo cual me parece inaudito en una sociedad donde la cultura y la tecnología digital están omnipresentes y son un elemento fundamental de la educación del siglo XXI. De todas formas, estoy esperanzado de que esta situación sea pronto revisada y que el curriculum formativo inicial de los futuros docentes contemple decididamente por incorporar los conocimientos y competencias con relación al uso educativo de las TIC.
Por otra parte con relación a la formación de docentes en activo, además de los cursos puntuales que organizan las administraciones educativos, hay en estos momentos muchas actividad de formación autogestionada que procede,en muchos casos, de profesores comprometidos con la innovación y que tienen un alto interés personal en las TIC: es decir, que participan en Congresos o Jornadas, que se implican en proyectos de investigación e innovación pedagógica, que colaboran con otros colegas tanto en la red como a través de asociaciones y colectivos profesionales, que publican sus blogs y wikis, etc.
Destacaría como buena práctica, en el contexto español, la red denominada “Internet en el aula” ya que es un espacio muy vivo en el que participan (están inscritos) más de diez mil profesores intercambiando información, generando debates, compartiendo materiales y ofreciendo numerosos webinar sobre temas diversos. Es un buen ejemplo de autoformación compartida en red entre el profesorado.

Lo que nos cuenta Manuel Area Moreira sobre su propio foco de trabajo:

El Laboratorio de Educación y Nuevas Tecnologías, del que soy miembro, cuenta con más de una decena de investigadores y por ello participamos en diversos proyectos de investigación de forma simultánea. En concreto, desde hace más de una década, en los siguientes temas o líneas de trabajo:

  • Las políticas de un «ordenador por niño» en España. Visiones y prácticas del profesorado ante el programa Escuela 2.0. Un análisis comparado entre comunidades autónomas.
  • e-Learning o docencia virtual en la enseñanza universitaria
  • El Aprendizaje Colaborativo en Entornos Virtuales
  • La alfabetización digital e informacional
  • La producción y desarrollo de materiales digitales educativos (actualmente estamos interesados en los libros educativos electrónicos y en los serious games)
  • Redes sociales para niños y su potencialidad educativa tanto escolar como en educación no formal

Conoce más sobre el experto y sus espacios de referencia:

+ Portal web personal Manuel Area

+ Sitioweb del Laboratorio de Educación y Nuevas Tecnologías (EDULLAB)

+ Blog “Ordenadores en el Aula”

+ Colección de presentaciones multimedia-Sladeshare

+ Colección de videos de Tecnología Educativa-EDULLAB

+ Listado de publicaciones en DIALNET